En 2015, los países sacaron adelante el histórico Acuerdo de París para evitar que el calentamiento global superara los 1,5 ºC. Una década después, el planeta se sitúa en unos 1,4 ºC y las emisiones de gases de efecto invernadero no han dejado de aumentar. La comunidad científica ha ido confirmado poco a poco esta derrota, a la que ahora se suma el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En un informe publicado este miércoles, el organismo gubernamental señala que el planeta se dirige a una subida de la temperatura respecto a la época preindustrial de 1,8 ºC en el mejor de los casos. En el peor escenario posible, se superarían ampliamente los 2 ºC.
Desde el organismo internacional señalan que los termómetros suben a un ritmo de unos 0,25 °C por década. Extrapolando estas tendencias, es probable que se alcancen los 1,5 °C a finales de esta misma década. De hecho, existe un 75% de probabilidad de que la media quinquenal 2026-2030 supere esta marca. Para tener tan solo un 50% de posibilidades de limitar el calentamiento a 1,5 °C, el presupuesto de carbono restante a partir de 2026 es de unas escasas 130 gigatoneladas (Gt) de dióxido de carbono (CO2). Al ritmo de emisiones actual (solo en 2024 se emitieron 40 GtCO2), este margen se agotaría en apenas tres años.